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Una Carrera Diferente en Puerto Madero

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Casi un centenar de chicos con capacidades diferentes, o con alguna discapacidad, participaron de la primera edición de la carrera diferente junto a los Payamédicos que los recibieron en la llegada y a la escuela de percusión El Brote que le puso ritmo a las actividades post carrera.

Más que una competencia fue unas fiesta. La actividad estuvo destinada a demostrar que a través de la practica del deporte, en este caso la experiencia de vivir una multitudinaria carrera de calle, estos chicos se pueden integrar en la sociedad. Corrieron un kilómetro acompañados por un adulto y no importó demasiado quién llegó primero a la meta. Lo único que importaba era estar presente y superar su propio desafío, el que cada uno quiso emprender y darse el gran gusto de pasar bajo el arco de llegada y festejar como un campeón o una campeona. Porque eso es cada uno.
Todo sucedió en el marco de la Carrera Verde, que tuvo su quinta edición en Buenos Aires y que también se realiza en varias ciudades y de siete países con la realización de Iloverunn, destacado organizador de estos eventos que bajo el mado del popular Roni, siempre impone su sello particular al running. 
¨Es una Carrera Diferente porque en un mundo donde todos somos iguales también somos diferentes. Por eso con el respeto a la diferencia podemos conseguir una mejor integración¨, dijo Miguel Ángel Salvatierra, impulsor de la idea y padre de un niño con discapacidad neurológica, que estuvo entre los participantes acompañado por su abuelo, porque el papá estaba demasiado atareado.
La edad límite para participar fueron 20 años y fue necesario el acompañamiento de un adulto. La mayor cantidad de participantes tiene entre 10 y 14 años y una discapacidad neurológica o mental. Muchos utilizan silla de ruedas o alguna otra asistencia para desplazarse. 
Como Celina, que salió muy temprano desde Moreno junto a su mamá y debió viajar en colectivo tren y colectivo para llegar a Puerto Madero justo cuando se largaba la carrera. Ella recorrió con su silla de ruedas toda la distancia solita y llegó a la meta junto con el atleta que ganó la prueba de 7K. Compartieron aplausos, cansancio y la alegría de cumplir el objetivo.