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Aumentar la distancia en los entrenamientos

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Entre los corredores están los que entrenan buscando objetivos y quienes lo hacen por recreación o para escapar de stress. Para ambos, correr es un proceso que lleva tiempo y esfuerzo. Nos por alcanzar las metas propuestas, los otros por encontrar la distancia adecuada dentro de la zona de confort.

El entrenamiento frecuente suele despertar las ganas de participar en laguna carrera popular y la participación llama al interés por ir un poco más allá. Para los que se están iniciando, y también para algunos experimentados, ofrecemos media docena sugerencia que pueden contribuir a mejorar los entrenamientos, aumentar la distancia y superar el propio rendimiento.
Prácticar la técnica correr/caminar (si es necesario). Se trata de uno de los métodos más efectivos para aumentar la distancia. La combinación de correr y, luego caminar, ayuda en los avances. Poco a poco, los intervalos de carrera serán más largos y los de caminata más breves. Hasta que se logra completar la distancia deseada sin caminar. Puede existir la sensación de que los plazos de caminata no son my productivos. No es así, son muy eficaces para aumentar la resistencia.
Estirar en pleno entrenamiento. Los músculos necesitan estirados para que tu potencial físico no se resienta, especialmente cuando están sometidos a mayores distancias. Por eso, es válido parar de vez en cuando para estirar o elongar. Contribuye a evitar lesiones o dolores molestos.
Priorizar la resistencia sobre la velocidad. Si el objetivo está en correr distancias largas, es conveniente priorizar la resistencia antes que la velocidad. Controlando el ritmo de los entrenamientos, y en algunos casos hasta bajando ese ritmo, se pueden recorrer más kilómetros, y en consecuencia, ganar resistencia. El momento de realizar un entrenaminto de velocidad vendrá después, cuando la resistencia se haya adquirido. Cada etapa tiene su tiempo.
Convertir el entrenamiento en un hábito. El cumplimiento de un plan de entrenamiento específico, acorde a las características de cada corredor ayuda a progresar y soportar las distancias más largas. El tiempo dedicado al entrenamiento también debe estar programado en la agenda diaria, es una actividad habitual y cotidiana.
Cuidar la alimentación e hidratación. La exigencia física para encarar distancias más largas implica también prestar especial atención a la nutrición. El esfuerzo extra obliga a incluir una dieta todos los minerales, vitaminas y nutrientes necesarios. Los depósitos de energía deben estar bien cargados. A través de la alimentación se obtiene el combustible imprescindible para correr con objetivos mayores. El menú debe contener frutas y verduras frescas, cereales de granos enteros y fuentes de proteínas como las carnes magras. También es vital la hidratación. Hay que beber antes, durante y después del ejercicio. A medida que aumentan las distancias, deben aumentar la calidad de la hidratación, con agua y bebidas deportivas, ricas en sales y carbohidratos.
Correr en grupo. Los entrenamientos colectivos suelen ser muy beneficiosos.  Salir a correr en grupo puede sacar al corredor de su tu zona de confort, exigirle un poco más de sí mismo, y a la vez recibir el aliento de sus pares. Este tipo de entrenamiento sirve de estímulo y motivación extra. Además siempre hay un corredor experimentado que aporta sus vivencias.