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Good Form Running, una nueva propuesta

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Good Form Running (GFR) es una nueva propuesta para los amantes del deporte y del running, para quienes se atreven a innovar y a arriesgarse. El ex atleta olímpico estadounidense de mediana distancia, Grant Robinson, creó un sistema que se focaliza en la postura, el apoyo del pie, el movimiento de la zancada y la alineación corporal. Robinson obtuvo la medalla de bronce en los 1.500 metros en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo, en 2003.

El sistema tiene cuatro puntos claves: la postura, el apoyo del pie, la zancada y la alineación corporal. Según Robinson, si se los tiene en cuenta se lograrán mejores y más eficientes entrenamientos y se disminuirán las lesiones.

En primer lugar, la postura correcta es el primer paso. Se debe buscar tener el cuerpo alineado, relajado y firme para conservar mejor la energía y disminuir las lesiones. Ubicate de pie, con las rodillas ligeramente flexionadas. Extendé los brazos verticalmente arriba, alargando el cuerpo y la columna vertebral. Fijate que los brazos hagan un ángulo de unos 90º, con los antebrazos y los hombros relajados, y probá moverlos  sin cruzarlos por delante del tronco. La posición que debes evitar es aquella en la que el tronco se inclina hacia adelante. Para ello, intenta mantener la cabeza erguida y la mirada hacia adelante. También elevá la cadera, e intentá no sentarte. En carreras largas es frecuente hacerlo inconscientemente.

En segundo lugar, el apoyo del pie. Según los principios de “Good Form Running”, tenemos que hacer la entrada con la parte media del pie, en lugar de con el talón. Esto no sólo ayuda a reducir el impacto en la rodilla sino que también favorece el impulso del cuerpo hacia adelante. Es el mismo tipo de apoyo que hacen los atletas que corren descalzos, el más natural y beneficioso, pero años de evolución del calzado, con estructuras del talón cada vez más protectoras y de gran amortiguación nos han modificado esta zancada natural, con lo que han ido apareciendo diversas lesiones.

Para empezar a asimilar el apoyo correcto, probá correr en el mismo lugar, para lo cual tendrás que hacer necesariamente tu apoyo alineado con la cadera. Evitá pisar con el talón aunque tampoco con la parte delantera del pie ya que esto crea excesivas tensiones en los isquiotibiales, glúteos y el tendón de Aquiles.

En tercer lugar, hay que intentar buscar el movimiento más rápido. Aproximadamente de 180 pasos por minuto. Para eso, contá el número de apoyos con el pie derecho durante 20 segundos y luego multiplicalo por 6. Una forma sencilla de hacerlo es usar el tempo de tu música para entrenar.

Por último, la alienación/inclinación: La forma natural de impulsar el cuerpo hacia adelante es inclinando levemente el tronco. La fuerza de la gravedad hace que tu cuerpo y el pie caigan instintivamente, logrando un avance eficiente con menor tensión muscular en las piernas. Mantenete derecho, apoyado en todo el área del pie y sin doblar la cintura. Inclinate poco a poco: Llevando el peso hacia delante, flexionando los tobillos, manteniendo la cintura todavía en línea. El pie pasa adelante: En un determinado ángulo, el pie da un paso adelante de forma natural, quedate con este gesto de inclinación-avance.

Fuente: GFR